contacto

MIGUEL ÁNGEL VILLAR PINTO  Web oficial del escritor

EL AUTOR NOTICIAS OBRAS BLOG FORO ENLACES  
 

 

CUENTOS

LOS BOSQUES PERDIDOS

«Una interesante colección de propuestas fabulísticas con las que entretenerse y de las que obtener provechosos aprendizajes». Consejería de Educación de Murcia.

 

Infantil y juvenil

Cuentos

Novelas

Antologías

En preparación

 

 

   

 

Los bosques perdidos (2ª Impresión)

Segunda impresión: Edimater, 2008

Primera edición: Edimater, 2007

Género: Cuentos ilustrados

Ilustrador: Álvaro Busto Castelli

Páginas: 120

ISBN: 9788493517519

PVP: 10 €

 

En tiempos muy lejanos hubo un leñador que se convirtió en rey, también un emperador que tras unificar las fronteras buscó el sentido de la vida, además de un hombre que no podía impedir decir lo que pensaba y otro que atravesó con su pico una montaña, y todo ello sin olvidar a Tonelcillo, un niño que se convirtió en el primer mercader de la historia, a Elisa, el terror de los bosques, y a Dindán, el duende que por las noches lleva los sueños a todas las partes del mundo...

     

 

 

 

La estatua y su pedestal

 

 

n una época muy lejana, existió una isla tan distante del mundo que sólo se podía ver agua a su alrededor. En ella vivían unos hombres que siempre se estaban haciendo preguntas y muy pocas veces encontraban respuestas satisfactorias para ellas, lo que suponía un gran pesar ya que no se sentían seguros en ningún aspecto de la vida. Ante preguntas sin respuesta la reacción común era un encogimiento de hombros.

Por eso cuando llegó Salbe, un hombre que tenía respuestas para todo, muchos fueron los que le siguieron y encontraron la tranquilidad. En honor a este gran cambio fue levantada, de espalda a una de las playas, una enorme estatua en cuyo pedestal se escribió:

 

Quien llegue a este lugar, que dé la vuelta. Nada más existe tras él.

 

            Esta afirmación era un símbolo de la nueva época que los habitantes estaban viviendo. Nadie dudaba, ya nadie se preguntaba, y todos se sentían protegidos por la verdad, todos excepto unos pocos. Éstos se cuestionaban las palabras del pedestal preguntando:

            —¿Cómo sabéis que es cierto?

            Y obtenían por respuesta lo que Salbe había dicho:

            —Sólo tenéis que mirar. No veréis más que agua.

            Así pues, al cabo de unos años, aquellos que no se convencieron fueron apartados de la comunidad, pues se les consideró perjudiciales para el equilibrio de la convivencia. Fueron conducidos hasta lo más profundo del bosque en el interior de la isla y se les prohibió regresar a la costa.

            Allí vivieron durante un tiempo, aislados de los que habían sido hasta entonces amigos, compañeros y vecinos suyos. Al principio se lamentaron de la situación, pero con el paso de los años se resignaron y continuaron sus vidas con independencia de la gente que habitaba la costa.

Construyeron chozas de madera que poco a poco se fueron transformando en cómodas y confortables cabañas; cultivaron las tierras que la tala de árboles, usados para el levantamiento de los hogares, había despejado; y también descubrieron que el agua del río, que pasaba justo al lado del lugar en el que se habían instalado, era más cálida que en la desembocadura, por lo que bañarse era mucho más agradable, y pronto esto se convirtió en un divertimento muy popular.

De este modo, pese a las circunstancias iniciales que les habían conducido al sitio, se encontraban a gusto. Sin embargo, sólo vivieron allí un tiempo. Cierto día sucedió algo extraordinario que les empujó a abandonarlo.

Anochecía y, bajo la luz de las hogueras que comenzaban a encenderse, otro fuego les perturbó. En lo alto de la montaña que dominaba la isla, una gran brasa gigantesca salió despedida desde la cumbre. Tras ella vino otra y otra más, acompañadas de un fuerte temblor de tierra. Los habitantes del bosque contemplaron aterrorizados aquel nuevo enigma que el mundo les deparaba. Y de repente, el silencio...

 

(Continúa en Los bosques perdidos)

 

Búho Grande ׀ Dindán ׀ Elisa y los animales del bosque ׀ El pequeño Tinsú ׀ El problema de Gengar ׀ El rey leñador ׀ Iberto y la mala suerte ׀ La estatua y su pedestal ׀ La pregunta del emperador ׀ La princesa infeliz ׀ Tonelcillo

 

COMENZAR A LEER:

 
 

NOTICIAS RELACIONADAS:

Medios de comunicación

Eventos

 

BÚSQUEDA EN BIBLIOTECAS (ESPAÑA):

Biblioteca Nacional

Bibliotecas públicas

Bibliotecas universitarias

 

COLECCIONES DE CUENTOS:

Los bosques perdidos

Leyendas de Arabia

 
 

SUSCRIPCIÓN:

Recibir por e-mail un aviso de nuevas publicaciones en cuentos:

 

 Copyright © 2008 - Web oficial del escritor Miguel Ángel Villar Pinto